
Ya he vuelto de Madrid!!! Y aunque me imagino que no leerás todo (porque empiezo a tener mis muy más que bien fundadas dudas de que no haces ni caso a la página que tus amigos te hicieron con todo el amor y cariño del mundo... ¬¬), pues yo te lo cuento, va??
Viaje tranquilito (un poco reventadilla porque tuve cena de clase el jueves). Llegué a las 2,30 y allí estaba el amor de mi vida destacándose por encima de la muchedumbre que abarrotaba la estación (ya ves, últimamente nos ha dado a todos por la vena poética): Maite!!!! :-D. Me comí el bocata de jamón y queso que me había preparado mi ama y nos fuimos a patear Madrid... subterráneamente hablando, porque qué de vueltas en metro. Decidí entonces de común acuerdo con Tetxu que nunca criaríamos a nuestros hijos en una ciudad con metro. Fui a ver la resi de Maite, donde la directora, una oronda monja que no se podía mover de la silla, nos tendió las llaves con un palo a través de la recepción justo después de preguntarme a ver si me había ido de Iruña tras el susto del petardo.
A las 8 quedamos con mi tata que salía de clase entonces... Me dio un achuchón que casi me revienta la caja torácica, pero se le perdona porque la pobre es así: no controla su fuerza. Nos fuimos a su piso, en lo que viene siendo el San Jorge madrileño (tío, qué miedo de lugar...). Conocí a sus compañeras de piso, ambas llamadas Sara (yo no quedaba mal si confundía los nombres, jajaja!), que eran como la noche y el día... una todo tranquilica y la otra un pendón desorejao. También estaba Kenia, la gata negra que tienen, que tiene 6 meses, se lanza contra las paredes porque le da por ahí, come Doritos, odia a Maite y se folló mi maleta el domingo antes de irme... un encanto de bichito.
Pedimos comida china. Arroz tres delicias, rollitos de primavera... todo muy rico. Claro que sabía mejor tras la pelea que tuvimos con el chino por teléfono, ya que no le cabía en la cabeza que no quisiéramos salsa agridulce. Luego estuvimos un poco de cháchara, Maite se pidió un taxi y cada una a su cama.
El sábado quedamos después de comer para ver los sitios más emblemáticos de la ciudad: fue un buen intento. Tras salir del metro cerca del Retiro, me fijé en que estábamos en la calle Claudio Coello y les hice patear durante hora y media para encontrar la placa donde le volaron los huevos, el coche y a sí mismo a Carrero... Aissssssss, qué emoción! La cosa es que no la encontrábamos, así que llamamos a Idoate, ya que había estado allí, para que nos indicase amablemente el lugar, pero no tenía el móvil encendido. Luego no me acuerdo si llamamos a Iriarte, que tampoco cogió. Finalmente, llamamos a Miguel, que nos pasó con Unai, pero se pensaron que estábamos borrachas y nos colgaron... ya ves qué buen concepto.
Después fuimos a un Starbucks y probé lo más rico del mundo... Si puedes, pide un Mocca Blanco. Luego nos fuimos a casa de mi tata, cenamos y de farra! Primero me llevó creo que a Malasaña, consiguiendo algo impensable: que me sintiera pija en un bar. Qué panda de rockeros cincuentones de la vieja escuela, madremía/aiama. Asín que nos fuimos a Huertas (y adivina quién las llevó... yo!!!). Entramos en esos bares en los que estuvimos cuando fuimos con los Buero (el bar donde descubriste la ginebra y yo me declaré campeona incontestable del Trivial se había convertido en un antro para viejos). Nos fumamos una cachimba, bebimos bien de bien y acabamos en un bar donde ponían canciones de Ska-p, Extremoduro y asi... salteadas con el "Pretendo hablarte" de Beatriz Luengo y otras similares. Una extraña combinación.
A las 4 o así nos salimos a la calle y conocimos a unos chicos que tenían 26 años (es que Maite atrae lo mejor de cada casa, qué horror) que eran uno de Cádiz y el otro de Madrid (repito lo delo mejor de cada casa) y que nos dijeron que las converses se llevaban cuando ellos tenían 12 años y que se llamaban happy-look, que si eran más rojos que Serrat y que si iban a cantar el "cara al sol" al valle de los Caídos... Tipos peculiares. Al final dije que habíamos quedado con el novio negro de 2 metros y de una mandinga que le colgaba hasta las rodillas de Maite y nos dejaron en paz.
Fuimos a Cibeles, cogimos el bus y nos fuimos para casa... Casi una hora de autobús, Jontxu. De 4,40 a 5,30!!! Definitivamente criaré a mis hijos en una ciudad pequeña.
Llegamos y a dormir.
El domingo nos levantamos y me llevé a mi tata a comer bien de mierda al Burger King. Después quedamos con Maite y me tomé mi último Mocca Blanco... :'(. Luego dimos un par de vueltas, me fui a Atocha y cogí el tren a eso de las 7,30.
Llegué a Pamplona a las 12 de la noche porque en el cambio de vías resultaba que había nevado un huevo y estuvimos casi una hora parados. Pero en fin. Ya llegué a casa y contenta y feliz de estar en Pamplona.
Y ahora, mi programa de cine!!! (Ángel Martín tiene el suyo propio, ¿por qué yo no? Tío, es que me pusieron dos películas en el viaje que merecen un comentario...).
A la ida vi The good german... buffff qué pestiñazo. Al final parecía que mejoraba, que iba a dar un giro o algo, pero qué va... Si te proponen que la veas, NO LO HAGAS. Lo único decente de la peli es Cate Blanchett actuando y bueno... la presencia de George Clooney que nunca sobra.
A la vuelta vi Lions for lambs. Estaba un poco mejor, pero cuando digo un poco, es un poco. Parecía que era todo ostias contra EEUU y la administración Bush (hijo) (aissss, que qué poquito le queda... :-D), pero como es una peli yankee ya te puedes imaginar que al final tiene un momento patriótico de "cómo me alegro de morir por los Estados Unidos de América" que da un poco para atrás, pero en fin... En general me gustó. Sobretodo hay una escena de una clase de ciencias políticas en que un chico negro y uno mexicano hacen una exposición que es una gozada... ya podrían algunas clases ser así. Lo que pasa es que la acaban de una manera un poco brusca pero convincente. No sé, aún así la peli es un poco pestiño también. Pero si algún día te ponen entre la espada y la pared para ver alguna de las dos y no hay más opciones y la vida de tu familia depende de ello pues... escoge la segunda.
Y hasta aquí, el programa de cine.
Bueno cariño, a ver cuándo hablo contigo que ya tengo ganicas... Me imagino que todo bien porque si algo fuese terriblemente mal lo sabríamos, no? Sigue disfrutando que ya falta menos para tenerte aquí! Te quierooooo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario